Hay un momento en el que todo empieza a encajar. O por lo menos dejamos de buscarle la 5ta pata al gato, aceptamos que las cosas son de tal manera.


Por más que nos cuestan entender estamos destinados a errar , a equivocarnos , a fallar, para que después nos cueste menos volver a intentar.




Siempre estamos intentando.





No estoy atado a ningun sueño ya, las habladurías del mundo no pueden atraparnos.